lunes, 14 de julio de 2008

La transición económica de Venezuela en el siglo XX.

3. La transición económica de Venezuela en el siglo XX. La palabra transición según el diccionario de la lengua española la define como la "acción y efecto de pasar de un estado a otro", esto significaría por lo tanto que la economía venezolana basada en la agro – exportación; pues, como ya se explicó en el capítulo anterior, del siglo XVII a inicios del siglo XIX el producto que mayor demanda tenía era el cacao y del siglo XIX a primeros años del siglo XX, lo fue el café; es sustituida por una economía de exportación minera cuyo producto principal sería el petróleo. Una concepción económica que de nuevo transformará la vida de los venezolanos, destacando que, este producto, es una composición orgánica formada por hidrógenos, los cuales abundan en la naturaleza bajo la tierra, específicamente en el subsuelo. Con respecto a su origen se pueden apreciar dos versiones, la primera dice que antes de llegar los españoles al territorio venezolano, los indígenas ya hacían uso del petróleo, sólo que era denominado por éstos como MENE, el cual les servía como impermeabilizante, en la cacería, para alumbrarse e incluso para uso medicinal y la segunda considera que el petróleo en Venezuela fue "descubierto" por los españoles y que a raíz de éste se desarrollo el uso del asfalto para calafatear a los barcos para que no les entrara el agua. (Cfs: Martínez; 1988, 128; Guillermo; 1958, 52). A partir de 1917, al dar inicio a la explotación petrolera, se abre un nuevo período en la historia venezolana en el cual se opera todo un conjunto de transformaciones significativas en los distintos aspectos de la sociedad, los cuales en la medida extrema han permitido "superar" el estancamiento característico de un país agropecuario. Este fenómeno traerá consigo las inversiones extranjeras, motor fundamental de ese conjunto de cambios. Estas empresas inversionistas, al principio van a tener participación a nivel nacional en la explotación de hidrocarburos, luego en la mineral de hierro y posteriormente en la industria, el comercio, los transportes y en menor grado, la agricultura, ya que con la apertura de las vías de comunicación, los productos agrícolas aumentaron en el mercado interno fomentando el mayor consumo, constituyendo lo que hasta nuestros días es la economía nacional; si se puede llamar nacional, pués con el fenómeno de la globalización no sabemos que es nuestro y que no lo es. Las transnacionales en Venezuela. Con las inversiones extranjeras, nuestras políticas sobre todo las económicas van a depender mucho más de las empresas internacionales y de aquellos países como los Estados Unidos, trasladando al país la técnica y la organización capitalista más avanzada de la época, pero esto conlleva a condiciones de dependencia tecnológica, pues nuestro país no tenía ninguna posibilidad de participar en la producción y desarrollo de la maquinaria y equipo, actividad que se reservan los países desarrollados. Por su importancia el petróleo pasó a ser el factor determinante en aquella prosperidad económica, ya que fue y será la energía vital para el desarrollo industrial del mundo, sobretodo en el momento de la Primera Guerra Mundial donde Venezuela se caracterizó como país exportador de abundante petróleo, con grandes recursos petrolíferos, generando interés de potencias como: (Estados Unidos, Inglaterra, Holanda). En la primera etapa de otorgamientos de concesiones, la compañía privilegiada fue la Shell de origen anglo – holandesa, ya que en 1912 recibe el permiso de explorar en 12 de los 20 Estados de Venezuela, por un tiempo de 10 años. A partir de 1922 comienzan a llegar las compañías estadounidenses, como la petrolera Sinclair Oil, pocos años después el gobierno de Juan Vicente Gómez (1908 – 1935) otorgará más concesiones a tales compañías, generando el desplazamiento de Shell a un segundo plano. Ya para 1964 existían más de 25 compañías subsidiarias, que operan en el territorio venezolano, las cuales incrementaron el capital que se ha invertido en la industria petrolera. Viendo tal situación, de la avalancha de transnacionales, buscando participar del festín petrolero en Venezuela, surgieron oposiciones entre ellas la de Alberto Adriani, quien consideraba que la actividad petrolera era una imposición económica extranjera, que nos haría dependientes de políticas y criterios no nacionales. Para reforzar su planteamiento en torno al neocolonialismo, iniciado con la actividad petrolera, Luis Pedro España, hace referencia al planteamiento que al respecto hiciera Adriani, Alberto en su obra Labor Venezolanista. 1984. pág. 197. "No debemos equivocarnos en la apreciación de los cambios que han seguido al auge de la industria petrolera en Venezuela; esta industria es precaria; está en manos extranjeras; es, desde el punto de vista económico, una provincia extranjera enclavada en el territorio nacional, y ejerce una influencia relativamente insignificante en la prosperidad económica de nuestro pueblo. No insistamos sobre lo del petróleo". (España; 1988, 15). Los ingresos al país. Debido a la exportación petrolera, ya para 1936, con el otorgamiento de concesiones a empresas extranjeras para la exploración y explotación del territorio venezolano, el país obtiene por medio de la renta petrolera un ingreso que "servirá" tanto para invertir y generar nuevos capitales, como para cancelar las deudas públicas y crear industrias que produzcan bienes y servicios para satisfacer las necesidades de los habitantes del país. Aunque el Estado con todos los recursos que ha recibido, ya sea en la primera etapa cuando estaban las concesionarias en Venezuela, como en la segunda cuando Venezuela tiene el control de su industria petrolera, no ha podido satisfacer las necesidades de la población. Algunas propuestas presagiaban el futuro de nuestro país, desde el gran auge del capitalismo a través del petróleo. "Utilizar sabiamente la riqueza petrolera para financiar su transformación en una nación moderna, próspera y estable en lo político ... económico y social; o quedar, cuando el petróleo pase ... como todos los sitios por donde pasa la riqueza azarienta pasa sin arraigar, dejándonos más pobres y más tristes que antes". (Uslar, 1949, 66). Sin embargo, al principio, los ingresos que se obtenían de la exportación petrolera sólo beneficiaba a las empresas petroleras extranjeras, luego con la aplicación de reglas, en las que la renta petrolera es de todos los venezolanos y se comienzan a aumentar los sueldos y salarios, importación de productos para el consumo, para "mejorar" las viviendas y la ampliación de políticas de salud; es decir, mejorar las condiciones de vida de los venezolanos, así como el crecimiento de la población. Aunque esto no significa que todo esta solucionado, puesto que hoy día, debido a la inflación sigue estando presente factores que cada día deprimen más y más a la sociedad, ya que en su contorno se sigue reflejando la inseguridad, la pobreza, la riqueza de una minoría, debido a la ineficiencia del Estado para controlarlos y en su mayor caso capacitarse para una mejor administración económica y social. La destrucción del ecosistema. El territorio venezolano, a partir de la década de 1910, es transformado por la mano del hombre capitalista, debido a la incesante búsqueda de minerales (petróleo, oro, hierro), para 1956 el gobierno venezolano había otorgado a los concesionarios 6.171.869 hectáreas de tierra, de las cuales para las transnacionales estadounidenses le correspondían 4.804.849 hectáreas, y a la empresa inglesa 1.138.049 hectáreas, lo que significara para ese entonces el 7% de la superficie del país. La mayor parte de estas tierras fueron utilizadas para la construcción de campos petroleros, lo que ocasionó desde entonces hasta hoy día la contaminación del Lago de Maracaibo y sus afluentes, ya que los tanqueros petroleros al cargar y descargar el petróleo, ocurren derramamientos ocasionando la contaminación de las aguas. El resto de las tierras fueron abandonadas por no encontrarse petróleo, pero las tierras no utilizadas quedaron inutilizadas, para la producción agrícola, por quedar contaminadas debido a las perforaciones en la búsqueda de petróleo y por la construcción de plantas industriales. La misma situación sucedió con el resto de las cuencas petroleras, ya que los espacios utilizados y sus alrededores quedan inhabilitados para toda actividad agrícola y pecuaria. 4. Movimientos migratorios de Venezuela siglo XX. El territorio, Venezolano, ha experimentado desde miles de años; incluso desde antes de Cristo, movimientos migratorios. Hoy día, estos movimientos tanto los externos como los internos han tenido sus ventajas y desventajas, ya que tales migraciones van a generar cambios económicos, sociales, políticos – administrativos, etc., los cuales de alguna manera van a influenciar en nuestra cultura, en sí, en nuestro modo de pensar y actuar. Migraciones externas. Antes del cambio económico, en Venezuela las migraciones exógenas eran pocas por no decir, nulas. Estas se diferenciaban a través del tiempo, de la situación económica del país de origen de estos inmigrantes, y de la política, no sólo la de su país sino también la del lugar de asentamiento o llegada, ya que la idea de tal migración era mejorar su nivel social. Las migraciones externas se desplazan en las zonas urbanas, por poseer la mayor posibilidad de progreso. "Los inmigrantes externos están diseminados por todo el país, pero se concentran especialmente en los centros industriales y mineros tales como Distrito Federal, Estado Miranda, Zulia, Aragua y Carabobo". (Chen; 1968, 51). Para 1950 distintos grupos de personas, provenientes tanto del Continente americano: norteamericanos, colombianos, ecuatorianos, argentinos, y del europeo: italianos, portugueses, españoles como del Medio Oriente: árabes, de Asia: chinos, japoneses y del continente africano. Durante este mismo año, la inmigración externa era de 461.584, de la cual el 19.1 % pertenecían a Colombia, el 24.6% italianos y el 29.3% españoles, los cuales representaban los principales grupos de inmigrantes extranjeros. Algunos eran trabajadores técnicos y especializados que llegaron junto con alguna empresa para trabajar en Venezuela; otros querían conseguir en este país mejor trabajo y por demás un mayor ingreso, pero que no tenían ninguna especialidad, y por último aquellos que pasaron a englobar a la población inactiva. Para este año, tal movimiento fue positivo, pero años posteriores se convirtió en un aspecto que dependía de la situación económica, puesto que dependía de las perspectivas que existían en el momento. Venezuela, podría decirse se convierte en la "tierra de refugio", donde todo es solidaridad, amabilidad y respeto e incluso, ya en 1936, dentro del programa de gobierno de Eleazar López Contreras, uno de sus puntos principales era el de Inmigración y Colonización en la que consideraba que la misma contribuiría a la formación de una población fuerte y educada. Sin embargo para ello era necesario solucionar los problemas higiénicos, laborales, comunicacionales, educativos, comerciales y agrícolas, por la que Venezuela atravesaba, para que la población extranjera gozara, de un hogar confortable y que en lugar de estar distantes, puedan mezclarse con la población nativa. Migraciones internas: De lo rural a lo Urbano. Tanto el gobierno como el pueblo sufrirán los cambios que a raíz de la transición económica, basada en el petróleo, tendrán que enfrentar, adaptándose no sólo al nuevo hábitat sino a la nueva forma de vida, que por supuesto no se va a parecer en nada a la anterior. Cuando se implantaron las compañías extranjeras, la economía tradicional, es decir, la agropecuaria padecía una crisis, que determinaba el estancamiento de toda actividad productiva y condenaba al campesinado a una vida de miseria. Ahora bien, la actividad petrolera significará en el aspecto social, la descomposición del campesinado, pués éste, en búsqueda de mejores condiciones de vida, abandona el campo y se traslada a la ciudad en donde se desarrolla la clase obrera y la urbanización; produciendo en los trabajadores del campo un impacto considerable, ya que, aparte de adaptarse al medio físico tuvo que cambiar de especialidad. Los campesinos carentes de conocimientos y capacidad suficiente para emprender una actividad industrial, se dedicaron a los servicios domésticos, a vendedores ambulantes, artesanos y otros trabajos de muy bajos ingresos, que no requerían ninguna especialidad. Fuera de estas grandes ciudades como consecuencia del hacinamiento se van consolidando los barrios construidos por dos elementos: la gran cantidad de ranchos, como producto de la insuficiencia de las viviendas y marginalidad producto del subempleo y desempleo, puesto que no todos tuvieron la suerte de conseguir un empleo en una industria petrolera o en cualquier otra industria. Podría decirse, que el empobrecimiento de gran parte del poblamiento venezolano, se debe a la aparición del petróleo, a pesar de que la producción agrícola y ganadera ya venía presentando una crisis. Sin embargo, la mayoría de los venezolanos se dedicaban al cultivo de la tierra, pero con las ganancias seguras que producía la actividad petrolera, el país no diversificó la economía, que a la vez permitiera acumular un capital propio, que nos hiciera menos dependientes de los vaivenes del mercado petrolero internacional. Más bien, el Estado creó miles de empresas estatales, se concedieron créditos, que no se recuperaron y al no poder cancelarlos estregaban las empresas como pago. Además aumentó por un lado la burocracia, la cual alimentaba el clientelismo político, gremial y sindical. Las malas administraciones provocaron al país un endeudamiento externo e interno en éstos últimos años, que incluso han dado origen a la inflación, el desempleo y el deterioro no sólo de los servicios públicos: escuelas, hospitales, carreteras, etc., sino también de los salarios de los trabajadores, debido a su poco poder adquisitivo, y por el otro con la formación de las ciudades urbanizadas, los campos petroleros y el desarrollo del capitalismo, se forma la clase media, que cada día se consolidaba y se extendía más e incluso individuos, de hogares pobres encontraron a través de la educación y el empleo la posibilidad de ascender de nivel social. Para la primera mitad del siglo XX, la población rural dominaba económicamente en todo el territorio venezolano, pero a partir de la segunda mitad de este mismo siglo el dominio lo ejerce el poblamiento urbano. La población seguía concentrándose por toda la franja costera – montañosa, profundizándose mayormente en el centro – norte, noreste y el noroeste, disminuyendo por lo tanto la población en la zona o región de los Andes, y Guayana. Para 1926, habían ciudades que contaban con más de 20.000 habitantes, y a medida que la industria petrolera, la de hierro, la siderúrgica se desarrollaran como la actividad más importante de Venezuela, iba aumentando la población en los sitios más cercanos a estos campos, principalmente en los campos petroleros del Estado Zulia. Evolución demográfica en Venezuela. El aumento de la demografía en Venezuela, sucede a partir de la década de 1920, a raíz de la nueva actividad venezolana, la petrolera, ya que no sólo las transnacionales invirtieron en la extracción del petróleo, sino también colaboraron con el gobierno nacional, para solventar los graves problemas de salubridad, como por ejemplo: paludismo, la viruela, las pestes, tuberculosis, sífilis, sarampión, etc., para el caso del paludismo, la introducción del DDT, ayudo a la eliminación de los zancudos causantes del paludismo, para las demás enfermedades, la utilización de antibióticos, ya que eran provenientes de virus. Venezuela hace frente a éstos problemas higiénicos, por medio de la construcción de centros sanitarios, la construcción de acueductos, la construcción de carreteras, para poder llegar a los lugares más distantes de los centros urbanos. A medida que Venezuela, fue dando respuesta a los problemas sanitarios, se logró la disminución de la mortalidad y el aumento de la natalidad, como se reflejan en los siguientes cuadros. 5. Influencia de la actividad petrolera en el comportamiento del venezolano. La actividad petrolera ha tenido una gran influencia en los venezolanos, ya que fue un fenómeno que transformó el comportamiento de estos hombres, sobre todo por ser económicamente una actividad que daría paso a una nueva etapa social, cultural, política. En sí fue un proceso de transición que afectó, a todas las estructuras de la sociedad venezolana, alterando arbitrariamente nuestra cultura "propia", la cual, nuevamente es subestimada, así como en el siglo XVI, con la llegada de los españoles, a la cultura indígena le fue impuesta otra, supuestamente superior a la autóctona de la población prehispánica. La cultura petrolera. Durante la primera mitad del siglo XX, Venezuela no contaba con las grandes construcciones que en la actualidad podemos observar. Antes de esto, sólo habían pueblos, aldeas y caseríos que aun no habían sido influenciados por el urbanismo, a excepción de Caracas, la cual, durante el período de Gobierno de Guzmán Blanco, había dado inicio a la modernización, de la capital con el fin de mejorar las comunicaciones, la educación y el confort de una minoría. Pero cuando los extranjeros, establecieron sus empresas en Venezuela, captaron primero, que los venezolanos no estaban en capacidad intelectual, debido a que su educación era baja, para participar en las actividades petroleras; segundo, era una sociedad que podía adaptarse a nuevos patrones culturales, que se manifestaran con la aparición de la economía petrolera, los cuales al pasar los años se transformaron en dependencia económica y marginalidad social, pues muchos inconscientemente nos convertimos en consumidores de productos importados y aprendimos a vivir en construcciones verticales que de alguna manera influyeron en nuestras relaciones interpersonales, ya que la comunicación tradicional es muy poca, y que ahora incluso distinta, producto de las innovaciones tecnológicas. Esto ha generado un cambio en las costumbres del venezolano, debido a la motivación que los estadounidenses, ingleses, etc., han inculcado en la población venezolana: a vestirse, y a alimentarse como ellos. Al principio fue impuesta, luego fue aprendida, tanto que aun sigue siendo muy común la imitación de las comidas extranjeras en nuestro país. Al parecer nos hemos acostumbrado a consumir alimentos ligeros, de fácil preparación (las hamburguesas, espaguetis, el pan y los enlatados), desarrollando el comercio a favor de las empresas extranjeras, el objetivo principal de la cultura petrolera: transformar la mentalidad de los venezolanos, interesándola en la comodidad material, obligándolos a comprar aparatos eléctricos, automóviles, etc., y convenciéndolos que todo esto es sinónimo de libertad individual. "La cultura del petróleo... establece normas y crea una filosofía de la vida, para adecuar a una sociedad a la necesidad de mantenerla en las condiciones de fuente productora de materias primas... no se subordina a las necesidades de nuestros grupos humanos, sino que estos son sometidos por aquella". (Quintero; 1968, 21). Sin embargo, otros autores con otras tesis o discursos se oponen a esto, ya que se plantea que el petróleo, es una actividad que durará muy poco, por no ser nacional sino más bien un enclave extranjero; mientras que para otros, es una buena posibilidad de generar ingresos al país pero, fundada bajo políticas que no perjudiquen aun más a Venezuela. (Cfs: España; 1988, 15; Arturo; 1949, 77). Este tipo de cultura, por último, a pesar de lo que ya se ha nombrado: la dependencia y la marginalidad, trajo como consecuencia a nivel social la promiscuidad, las relaciones libres, la paternidad irresponsable, estimuló la desconfianza hacia los gobiernos, así como el aislamiento familiar, la desigualdad social, puesto que el capital de los ricos aumenta y los pobres carecen de el. Hacia el neocolonialismo. La cultura del petróleo, ya definida anteriormente, es a ciencia cierta, la nueva conquista de los venezolanos, en este caso, por los norteamericanos, la cual porta elementos de la misma, a nuestro país. Tales elementos son de tipo industrial, comercial, turístico, recreacional, literario, religioso que se divulgan a través de los medios de comunicación: revistas, periódicos, TV, radio, cine. Esta penetración indirecta, refleja la dependencia con respecto a las informaciones, opiniones públicas, conceptos de vida, la conducta familiar, recreación y transporte. Por otro lado el territorio venezolano, fue explotado turísticamente desde el momento que los venezolanos; influenciados por las informaciones norteamericanas, valoraron al turismo externo, como un factor que en gran medida podía incrementar los ingresos nacionales. En los centros urbanos, aun contando con el territorio suficiente para la construcción de viviendas horizontales, se construye de manera vertical, imitando a los rascacielos de los Estados Unidos. En cuanto a la educación se sustituye la tradicional por una más didáctica y científica, la cual hoy día sigue desarrollándose (Internet), e incluso el ingles, como idioma universal, es materia obligatoria en el programa educativo venezolano. "En menos de cincuenta años, parte de la población venezolana se ha hecho usuaria de elementos propios de la civilización norteamericana... puede observarse en la profesión médica, la moda, los productos de belleza, y la preferencia del ingles...". (Quintero; 1968, 107). Petróleo y Dependencia. Con la llegada de los andinos al poder a través de la Revolución Restauradora, se inicia un período de conflictos tanto internos como externos. Castro asumió una postura nacionalista que se revirtió en enfrentamientos con la oligarquía nacional y con las potencias extranjeras (Alemania, Francia, Inglaterra y los Estados Unidos de América). El bloqueo económico al gobierno de Cipriano Castro (1899 – 1908), tuvo su origen en las deudas contraídas por la nación con los países extranjeros y por las medidas que este había tomado contra dichas empresas. Venezuela, estaba enfrentando no sólo un mal momento económico, sino también de peste bubónica y plagas, lo que traía como consecuencia malas cosechas de café y cacao, aunado al aumento de los impuestos de exportación a estos rubros que, dificultaban la competitividad en el mercado internacional. Cipriano Castro de una u otra manera sabía de las verdaderas intenciones, de las llamadas inversiones extranjeras, las cuales eran de apoderarse de las materias primas, cancelar pocos impuestos, luego Venezuela las compra en manufacturas, el país se hace dependiente de las potencias explotadoras de los recursos naturales de la nación. Es por ello, que Cipriano Castro dificultó las inversiones extranjeras en el período (1899 – 1908). Al final de dicho período hasta hoy día, Venezuela vive de la renta petrolera, como uno de los productos que más se exporta tanto a los países europeos como a los Estados Unidos. Políticas petroleras del Estado venezolano (1899 – 1996). El inicio de la actividad petrolera determinó importantes cambios en el poder político del país, en efecto el Estado de la República agropecuaria era desde el punto de vista económico un organismo pasivo cuyos bajos ingresos dependían fundamentalmente de los impuestos al comercio exterior, tales ingresos apenas alcanzaban para mantener la burocracia y el aparato militar. Sin embargo al convertirse en el principal receptor de los ingresos petroleros a través del cobro de impuestos y regalías, el Estado pasa a constituirse en el organismo económico más importante del país. Surgió un Estado importante que pasara a ser el coordinador entre los ingresos petroleros y el resto de la economía, aumentando su responsabilidad sobre el tipo de desarrollo que va a tener el país, pues de su política económica va a depender en gran medida el tipo de crecimiento que va a tener el país desde entonces hasta nuestros días. En la presidencia de Cipriano Castro (1899 – 1908), se crea la Ley de Minas, el 14 de agosto de 1908, fundamental como base de legalidad, en el desarrollo de la posterior industria petrolera, como ejemplo las concesiones entregadas por Castro en 1907 a Vigas Aranguren y Jiménez Arráiz. Bajo la presidencia de Juan Vicente Gómez (1908 – 1935), Venezuela se convierte en país productor de petróleo y se instituyó una política petrolera liberal, con el objeto de traer el mayor volumen de capitales extranjeros, con la consecuencia de mayores beneficios para dichas empresas, obtenidos a través de las concesiones otorgadas por Gómez, sin contratiempos, a grandes plazos y bajas tazas impositivas. Tomando en cuenta esta situación, el mayor logro del gobierno gomecista fue, pagar la deuda externa que tanto aferraba al país. El ministro Gumersindo Torres, desde 1920 a 1935 promulgó cinco versiones de Ley de Hidrocarburos, con el objeto de asignar más concesiones a las transnacionales, para aumentar las áreas de exploración. Fue importante el consagrar el principio de restitución de las instalaciones petroleras al Estado, al final del término de la duración de la concesión. En 1923 se crea la Compañía Venezolana del Petróleo, se promulgó la Ley de Vigilancia para impedir la contaminación de las aguas por el petróleo, se creó la primera Ley del Trabajo, con el objeto de garantizar mejores beneficios para los trabajadores venezolanos. A la muerte de Gómez, el 17 de diciembre de 1935, asume la presidencia el general Eleazar López Contreras (1935 – 1941), quien enfrentó en diciembre de 1936 la primera huelga de obreros petroleros, quienes exigían un aumento de salario, terminando ésta en enero de 1937. En 1936 se funda la Ciudad de El Tigre (Edo Anzoátegui) y en 1939 se funda Ciudad Ojeda (Edo Zulia), consideradas como ciudades petroleras. En plena Segunda Guerra Mundial, esta en la presidencia el general Isaías Medina Angarita (1941 – 1945), quien dictó una nueva Ley de Hidrocarburos, para otorgarles por 40 años más de duración a los concesionarios, el derecho de explotar el petróleo venezolano. Medina Angarita tuvo la oportunidad de nacionalizar la industria petrolera, sin costarle al fisco nacional. En 1943, se crea la oficina para recaudar el impuesto Sobre la Renta y para el año de 1944 comenzó a funcionar la Escuela de Ingeniería de Petróleo en la Universidad Central de Venezuela (UCV), para formar a los venezolanos en la actividad petrolera y no tener que salir del país para conocer las técnicas y modos de producción petrolera. El 18 de octubre de 1945, es derrocado Medina Angarita y toma el poder una Junta Revolucionaria de Gobierno, encabezada por civiles y militares, quienes en dicho período corto por demás no aplicaron política alguna dirigida al petróleo. Al finalizar el gobierno de tal Junta, sume el poder Rómulo Gallegos y dicta un decreto en 1948, que otorga ganancias de 50 – 50, es decir 50% de ganancias para la Estado y 50% de ganancias para las transnacionales. Por tal decreto el Estado comienza a obtener más ganancias por la explotación petrolera. En la década de 1950 Venezuela, bajo la dictadura de Marco Pérez Jiménez, se incrementan las exportaciones petroleras y el Estado goza de grandes ganancias por la renta petrolera, y comienza con estas ganancias años más tarde la construcción de obras y servicios públicos. A partir del 23 de enero de 1958, comienza la época de la democracia, en donde Rómulo Betancourt, como presidente creó la Corporación Venezolana del Petróleo (CVP) y la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), cuyo fin es lograr la unificación de políticas petroleras de los países miembros. Faltando pocos años, para que finalizara el contrato con las transnacionales, firmado por Medina en 1943 y finalizaba en el año de 1983, surgió el sentimiento de la nacionalización de la industria petrolera, en la que el Estado venezolano tomaba ya conciencia de valorar esta industria como propia, además Venezuela contaba con el personal capacitado para llevar adelante la industria. Es por ello que en 1975, Venezuela para controlar la industria y el comercio de los hidrocarburos, tuvo que cancelar una indemnización a los concesionarios, por haber adelantado la fecha de la restitución al Estado de la industria petrolera convenida en 1943. Como consecuencia el gobierno a partir del primero de enero de 1976, tomó el control de la exploración, explotación y comercialización del petróleo, por medio de la empresa Petróleos de Venezuela. En la actualidad Petróleos de Venezuela (PDV), dio inicio a partir de 1996, la modalidad de "Apertura Petrolera", que consiste en otorgar contratos a empresas privadas, para la exploración y explotación de petróleo, algo parecido a la política implantada por el gobierno del general Gómez, pero con la diferencia que estas concesiones son cedidas, en este caso a la empresa que mayor porcentaje de ganancia deje al país. Reflexión final. Podría decirse, que nuestro destino es seguir siendo colonias de las grandes potencias, pues al inicio del "descubrimiento", la población prehispánica, fue explotada como mano de obra, para generar riquezas a los europeos; la segunda conquista fue la de los norteamericanos, quienes nos implantaron sus productos, haciéndonos consumidores de los mismos. Hoy día, vemos como los chinos están lentamente influyendo en el comercio venezolano, e incluso como Colombia, siendo un país igual o peor que el nuestro nos trasmita su cultura musical. Nos hemos, adaptado a recibir y aceptar, cualquier patrón cultural, pues se nos ha enseñado a valorar más lo importado que lo nacional, aunque, en el caso nuestro y Latinoamérica entera, es difícil hablar de nacionalismo, ya que por ser producto de una mezcla de culturas, carecemos de identidad propia y es complica aun más con la aparición de un fenómeno nuevo como lo es, la globalización. Sin embargo, es necesario, por no decir urgente que los venezolanos tomemos conciencia y comencemos a desarrollar ideas propias para hacer frente a cualquier tipo de conquista, pues todos los que hasta ahora nos han colonizado, no han hecho absolutamente nada a favor de nuestro porvenir, todo lo contrario nos han dejado más pobres y hambrientos, mientras que ellos, se apoderan de los recursos naturales que contiene nuestro territorio, los cuales aumentan más sus riquezas, que son equivalentes a prestigio y poder. El surgimiento del hacinamiento de las viviendas, la marginalidad, la prostitución, la economía informal, no puede ser culpa de un brote de petróleo, sino más bien de la incapacidad de los gobiernos, en establecer medidas o políticas, que desde un principio dieran al pueblo venezolano una seguridad económica y social, y poder evitar siempre la imposición de los "buscadores de oro", ya sea dorado o negro. 6. Conclusión La economía, es y seguirá siendo, el elemento que transformará la vida de todo hombre. En el caso de Venezuela, las concepciones económicas han estado siempre sujetas a la tierra. Primero con la agro exportación cuya base era la tierra y segundo la exportación petrolera, proveniente del subsuelo. Todo lo surgido, a raíz de la economía petrolera venezolana a partir del siglo XX, como se plasmo en el trabajo, para bien o para mal, ésta es la realidad, que las cosas han podido ser mejor, nadie lo pone en duda. Venezuela al iniciarse el siglo XXI, si algo es prioritario, sin duda es evitar todos los errores cometidos, desde el siglo XX, que al parecer es el siglo más nefasto en la historia de Venezuela. LA COMPAÑIA GUIPUZCOANA La Real Compañía Guipuzcoana fue una empresa comercial constituida el 25 de septiembre de 1728, con el objeto de monopolizar el comercio de la provincia de Caracas con España. Operó en Venezuela desde 1730 hasta 1785, es decir, durante más de cincuenta años del siglo XVIII; y tuvo gran influencia en el desarrollo económico, social y político de la colonia. Fue una empresa a base de acciones, cubiertas por capitalistas vascos, principalmente de la provincia de Guipúzcoa, en el norte de España. El Rey tuvo una considerable participación en el negocio, pues recibió de los empresarios 200.000 pesos en acciones. Esta circunstancia dio a la Compañía Guipuzcoana carácter oficial. De allí su denominación de Real Compañía. ANTECEDENTES Antes de la Guipuzcoana otras empresas habían intervenido, a comienzos del siglo XVIII, en el comercio de las provincias venezolanas. Primero fue la Real Compañía de Guinea, empresa comercial de origen francés, que obtuvo licencia del Rey de España para vender esclavos en las colonias. Luego operó la Real Compañía Inglesa de los Mares del Sur, constituida en 1712, a raíz de la Paz de Utrecht. Esta empresa obtuvo el asiento por treinta años, durante los cuales debía abastecer de esclavos a las colonias españolas. Pero estas empresas extranjeras, en especial la compañía inglesa, aprovechaban el asiento para hacer comercio de contrabando, en perjuicio de los intereses económicos del gobierno metropolitano. Como consecuencia, el contrabando aumentó en forma alarmante en las primeras décadas del siglo XVIII. Era preciso, pues, combatirlo y asegurar al Rey los beneficios del comercio con sus colonias. Estas circunstancias determinaron la creación de la Real Compañía Guipuzcoana, cuyas bases, establecidas en el contrato de 1728, fueron las siguientes: 1. El Rey concedía a la empresa el monopolio comercial con la provincia de Caracas. En tal virtud, era la única que podía vender en la provincia toda clase de mercancías importadas; así como también comprar los frutos del país y llevarlos a España en las cantidades necesarias al consumo de la metrópoli. Los barcos de la empresa podían salir directamente de los puertos de Guipúzcoa y llegar a La Guaira y Puerto Cabello. Una vez abastecida la provincia de Caracas, la empresa podía vender y comprar en las provincias de Cumaná, Margarita y Trinidad. 2. La Guipuzcoana debía vigilar las costas y perseguir el contrabando, desde las bocas del Orinoco hasta Río Hacha. Sus barcos, debidamente armados, recorrerían las costas. Sus capitanes recibieron patentes de corso, esto es, autorización para apresar las naves contrabandistas y confiscar sus mercancías. Además, la empresa debía mantener varias embarcaciones pequeñas y quinientos hombres para el servicio de guardacostas en el litoral. El Rey garantizó a la Guipuzcoana que ninguna otra persona o empresa recibiría permiso para intervenir en este comercio. Se declaró la protección del Rey a la empresa y se despacharon instrucciones a las autoridades coloniales para que se le dispensara toda clase de facilidades. Por último, el Gobernador de la provincia de Caracas fue nombrado Juez Conservador de la Compañía. De esta manera fue consagrado el carácter oficial de la empresa, en cuyas manos quedó el control económico de las provincias. ACTUACION DE LA COMPAÑIA GUIPUZCOANA Las operaciones de la Guipuzcoana se iniciaron a mediados de 1730, fecha en que llegaron a La Guaira los dos primeros barcos de la Compañía. Los resultados de su actividad fueron plenamente satisfactorios, y puede decirse que los, empresarios lograron los objetivos que se habían propuesto al constituir la empresa: Primero: Aseguraron el comercio con las provincias venezolanas, que antes beneficiaba en gran parte a los contrabandistas extranjeros. Segundo: Aseguraron el envío de frutos a España, regularizando y aumentando los embarques de cacao y tabaco, principalmente, y de esta manera pudieron rebajar los precios de dichos frutos en la Península. Tercero: Consiguieron frenar y disminuir el contrabando, persiguiendo y hostilizando a los ingleses, holandeses y demás extranjeros que venían ejerciendo ilegalmente gran parte del comercio de la colonia. OPSICION A LA COMPAÑIA GUIPUZCOANA El establecimiento de la Guipuzcoana significó un cambio profundo en el sistema de comercio tradicional de las provincias venezolanas. Era la única empresa que podía vender mercancías europeas en el país, y la única también que podía comprar los frutos que se exportaban a España. De consiguiente, los precios de las mercancías importadas y de los frutos, dependían ahora de la empresa, la cuál los fijaba de acuerdo a sus conveniencias, en perjuicio de los consumidores y de los productores locales. Estos no podían comprar ni vender libremente, sino a la empresa, a los precios que ésta fijaba. Además, la compañía estaba en condiciones de castigar cualquier violación. Todo esto explica la oposición que ciertos sectores coloniales hicieron a la compañía. Al principio fue una oposición sorda, legal, pacífica. Más tarde llegó a ser oposición violenta. OPOSICION DE LOS HACENDADOS Y DE LOS MERCADERES Los primeros, que se consideraron afectados por el monopolio de la Guipuzcoana, fueron los hacendados y los mercaderes venezolanos. Y comenzaron a oponerse a través del Cabildo, organismo municipal integrado por representantes de dichos sectores. El Cabildo de Caracas se quejaba de que se hubiera establecido el monopolio sin habérsele consultado, o por lo menos dado alguna participación en un negocio de tanta importancia. Los hacendados ya no podían vender sus frutos al mejor postor, sino a la empresa; tampoco podían utilizar las naves de la compañía para enviar directamente sus frutos a España, pues la empresa se negaba a ello. En relación con esto último surgió una larga disputa entre los hacendados y mercaderes, por una parte, y la Guipuzcoana por la otra. Los primeros querían que la compañía les permitiera utilizar una tercera parte de la capacidad de sus barcos para ellos enviar directamente sus frutos a España. Alegaban que durante muchos años fue costumbre repartir así las bodegas de los buques que llegaban a los puertos venezolanos, y que la empresa debía respetar esa costumbre. Pero la Guipuzcoana se negó repetidas veces a aceptar tal cosa, y las autoridades decidieron siempre la cuestión a favor de la empresa. También hubo choques entre la compañía y los hacendados en relación con el comercio con México. Este comercio había estado siempre en manos de los hacendados y mercaderes venezolanos, quienes poseían sus propios barcos para este tráfico. El volumen de cacao que se exportaba a México, era, además, mayor que el que se enviaba a España. Por tales motivos, la Guipuzcoana se propuso apoderarse también del comercio con México. Pero no tuvo éxito en sus intentos, pues los hacendados y mercaderes se opusieron resueltamente y lograron que el Rey no accediera a las aspiraciones de la compañía. OPOSICION DE LOS CONTRABANDISTAS Las actividades de la Guipuzcoana afectaban directamente a los contrabandistas, sobre todo a los asentistas ingleses. Los barcos de la compañía inglesa que atracaban en los puertos venezolanos para vender esclavos, eran inspeccionados por la Guipuzcoana, que enviaba sus funcionarios a bordo, con órdenes de confiscar toda mercancía que no fuera esclavos. Esta actitud provocó las protestas de la compañía inglesa ante el gobierno español, pues consideraba que la práctica de inspeccionar sus barcos era una violación del convenio suscrito entre España e Inglaterra en 1713. Pero la Guipuzcoana continuó hostilizando a los barcos ingleses, vigilando de cerca las operaciones que realizaban en Venezuela e impidiéndoles todo intento de comercio ilegal. Esta actitud provocó la enemistad de los contrabandistas, quienes en varias oportunidades fomentaron el descontento contra la Compañía y ayudaron económica y militarmente los movimientos que se produjeron contra ella. OPOSICION DE OTROS SECTORES El sector más numeroso de los pequeños agricultores y comerciantes se vio también afectado por la Compañía, pues estos grupos eran los más ligados al comercio de contrabando y la Compañía venía a entorpecerle. La empresa se hizo particularmente odiosa, porque trataba de controlar el gobierno de la colonia y ponía al frente de los cargos a elementos de su confianza. El descontento contra la Guipuzcoana estalló en varias revueltas, entre las cuales fueron las más importantes: 1) la que encabezó Andrés López del Rosario, más conocido como "Andresote", y 2) la que acaudilló Juan Francisco de León. LA REBELION DE ANDRESOTE Ocurrió entre 1732 y 1735, en la región del río Yaracuy y las tierras vecinas hasta el mar, zona que se había convertido en centro importante del contrabando que hacían los holandeses desde Curazao. El zambo Andresote, nativo de Valencia, se convirtió en jefe de numerosos esclavos y negros libres de la región, estableció su control en aquellas tierras y protegía el contrabando con los holandeses. El gobernador de la provincia, bajo la presión de la Guipuzcoana, envió tropas contra Andresote, para reducirlo y acabar con el contrabando en la zona. Pero Andresote mantuvo en jaque, por varios meses, a las fuerzas del gobierno y destruyó en repetidas oportunidades las tropas enviadas contra él. En 1734, destruyó casi en su totalidad una fuerza de más de 300 soldados enviados para combatirlo. El gobierno se vio en la necesidad de organizar una expedición más numerosa, de 1.500 hombres, y después de varios meses consiguieron disolver las partidas de Andresote y apresar numerosos partidarios suyos, principalmente indios, mulatos, negros, muchos de los cuales fueron condenados a pena de muerte. No pudieron, en cambio, apoderarse de Andresote, quien gracias a la ayuda de los contrabandistas, pudo escapar a Curazao. La rebelión de Andresote logró mantenerse tanto tiempo, gracias al apoyo que recibió de numerosos sectores enemigos de la Guipuzcoana. En primer lugar, los pueblos vecinos, cuyos habitantes colaboraban con los alzados, dándoles provisiones e informándolos a tiempo de los movimientos de las tropas del gobierno. En segundo lugar, los hacendados de la región, muchos de los cuales aparecieron comprometidos, pues tenían interés en hacer fracasar a la Guipuzcoana en su intento de controlar el comercio. En tercer lugar, los contrabandistas, quienes habían actuado hasta entonces con gran libertad en la zona y ahora tenían que enfrentarse a la empresa que se constituía para combatirlos. Los contrabandistas proporcionaron a Andresote y sus hombres armas, municiones y pertrechos para que lucharan contra el gobierno. LA REBELION DE JUAN FRANCISCO DE LEON Origen de la revuelta: La rebelión de Juan Francisco de León contra la Guipuzcoana se produjo entre 1749 y 1752, en los valles de Panaquire y Caucagua (Barlovento), y de allí se extendió a los valles de Tuy, y otras regiones de la provincia de Caracas. El canario Juan Francisco de León era Teniente Cabo de Guerra y Juez de Comisos de Panaquire. El factor de la Guipuzcoana denunció ante el gobernador Luis Francisco Castellanos, el hecho de que en los valles de Panaquire y Caucagua, importante zona cocotera, se estaba practicando descaradamente el contrabando con los holandeses. En virtud de la denuncia, el gobernador designó a uno de los empleados de la Compañía para sustituir a León; pero éste se negó a entregarle el cargo y, por el contrario, le ordenó salir de Panaquire. Enterado el gobernador del incidente, ordenó a León reconocer al nuevo funcionario; pero el isleño contestó que no entregaría el cargo a ningún empleado de la Guipuzcoana. De esa manera se inició la revuelta contra la Compañía. Desarrollo de la revuelta: Alrededor de León se fueron uniendo numerosos vecinos de la región, quienes lo instaban a mantener su posición y a protestar contra la Guipuzcoana. Alentado por este apoyo, León se dirigió a Caracas, seguido por centenares de personas que se le sumaron en los pueblos por donde pasaba, para plantear directamente al gobernador las quejas contra el monopolio vasco. El 20 de abril de 1749, León entró con su gente a Caracas, y públicamente se entrevistó con el gobernador. Le expuso el descontento de los vecinos y le pidió la expulsión de la Compañía. Varios escritos de protesta presentó León al gobernador, y solicitó además la reunión del Cabildo y de los vecinos más notables de la ciudad, para que libremente dijeran si la Compañía había sido beneficiosa o perjudicial en los dieciocho años que llevaba en el país. Con esta convocatoria, León trataba de comprometer públicamente a los sectores que hasta entonces lo venían apoyando, darle más fuerza a sus demandas, y, sobre todo, presentar el movimiento como resultado de la aspiración justa de los vecinos y no como acto de rebeldía individual de su parte. La junta general de los vecinos fue convocada. Asistieron los miembros del Cabildo y un numeroso grupo de terratenientes, dueños de haciendas. Esta junta general acordó lo siguiente: 1) La Compañía era responsable de la escasez y elevado precio de los artículos de importación. 2) La Compañía era responsable de haber rebajado los precios de los frutos, principalmente del cacao, cuyo precio, en los años de actuación de la empresa, había caído de 20 a 8 pesos la fanega. Estos cargos contra la Compañía significaban que su actuación había sido perjudicial a los intereses de la provincia, y, en consecuencia, se pedía su expulsión. No sólo Juan Francisco de León pedía la expulsión de la empresa. También se pronunciaban contra ella el Cabildo, la nobleza, el claustro universitario y los más diversos sectores de la sociedad colonial. Ante esta situación, el gobernador optó por declarar la expulsión de la Compañía; pero al mismo tiempo, incapaz de enfrentar los hechos, huyó a La Guaira y se llevó consigo a otros funcionarios. Este comportamiento del gobernador dio origen a una larga disputa entre él y el Cabildo de Caracas. Ambas partes se achacaban responsabilidad en los disturbios ocurridos, y enviaban emisarios con la versión de los hechos, a las autoridades coloniales de Las Antillas y de España. Después de varios meses, el Rey destituyó al Gobernador Castellanos y nombró en su lugar a Julián de Arriaga, quien llegó a La Guaira a fines de 1749, con el encargo de resolver el problema suscitado en la provincia. Actuación del Gobernador Arriaga: El nuevo gobernador comprendió que la protesta contra la Compañía era unánime y no convenía tomar medidas drásticas para castigar a los comprometidos en los sucesos. Ofreció, pues, perdonar a quienes habían participado en los hechos. Al mismo tiempo, restableció la Guipuzcoana por vía de prueba, por seis meses, y nombró factor de la empresa a una persona no vasca. Pero la agitación continuaba y la gente mantenía su demanda de expulsión de la Guipuzcoana. El Gobernador Arriaga se dio cuenta de que no podía controlar mucho tiempo esta situación y solicitó ser reemplazado El Rey envió un nuevo Gobernador en 1751, Felipe Ricardos, quien llegó a Venezuela con 600 hombres armados. Traía instrucciones precisas para apresar a Juan Francisco de León y sus principales colaboradores, y reprimir todo intento de continuar las protestas contra la Guipuzcoana. Asimismo, sus instrucciones le ordenaban restablecer la Guipuzcoana, reducida a las bases del contrato de 1728. Fin de la revuelta: Al saber la llegada de Ricardos y su propósito de restablecer la Compañía, León comenzó de nuevo a movilizar sus gentes para marchar a Caracas y reclamar una vez más la expulsión de los vizcaínos. Pero el Gobernador Ricardos actuó con gran energía. Solicitó refuerzos a Cumaná y La Habana y movilizó sus tropas contra León, a quien declaró rebelde y traidor al Rey. León evitó el encuentro con las tropas de Ricardos. Seguido de sus principales partidarios, huyó a los llanos y durante dos meses se mantuvo acosado por las tropas del gobernador. Entre tanto, Ricardos había detenido a un buen número de partidarios de la revuelta y embargado sus bienes. Sin ánimo de luchar contra el gobierno y con sus gentes dispersas y amedrentadas, Juan Francisco de León y su hijo Nicolás se entregaron a las autoridades de Panaquire. Trasladado a Caracas, rindió declaraciones y fue remitido a España, junto con los principales comprometidos en la revuelta. Por auto del Gobernador Ricardos se dispuso en el juicio: "Que Juan Francisco de León sea remitido a España... con testimonio de su confesión para agregar a su causa, para que Su Majestad se sirva de resolver lo que fuera de su real agrado... Además de remitir a Juan Francisco de León, su hijo y a otros reos, para que el Rey les aplique el condigno castigo, dispone que se derribe y siembre de sal la casa que el primero tenía en esta ciudad..." CONSECUENCIAS DE LA REVUELTA Con la prisión de Juan Francisco de León terminó de hecho este movimiento que mantuvo por más de dos años agitada la provincia de Caracas, y dio origen a acontecimientos políticos muy importantes para la vida de la colonia. Sin embargo, este movimiento, aun cuando fracasó en sus propósitos, tuvo importantes consecuencias: Primero: Las autoridades acogieron las acusaciones formuladas contra la Guipuzcoana durante la revuelta, y tomaron medidas para corregirlas. Segundo: Se creó una junta de precios, formada por el gobernador, un representante del Cabildo y otro de la Compañía, para fijar los precios del cacao. Tercero: Se aseguró a los hacendados y cosecheros un sexto de la capacidad de los barcos de la compañía para que remitieran por su cuenta frutos a España. Cuarto: Se garantizó a los cosecheros y mercaderes criollos el derecho de seguir comerciando con México y se le negó a la Compañía participar en este comercio. Quinto: Después de la revuelta mejoraron los precios, del cacao y la compañía incremento sus exportaciones a España. Sexto: Se permitió a los hacendados y mercaderes criollos adquirir acciones de la Compañía, y de esa manera, tener participación en los beneficios de la empresa. No hay duda de que esta última consecuencia fue la más importante. Los nobles criollos, que habían luchado contra la Compañía y habían apoyado e incitado a León en su revuelta, eran ahora los que obtenían los beneficios de aquel movimiento. Teniendo de su parte a los nobles terratenientes que ahora eran accionistas suyos, la Guipuzcoana no tuvo ya más problemas serios. Esto explica, en cierto modo, la tranquilidad y la paz en que opera la Compañía en los siguientes treinta y cinco años de permanencia en Venezuela La Colonia A diferencia de México o de Perú, que tenían muchas riquezas (oro y plata), las provincias que constituían a Venezuela no eran muy importantes para España. Estas cinco provincias (Venezuela, Cumaná, Mérida o Maracaibo, Margarita y Guayana) dependieron primero de Santo Domingo y luego de Santa Fe de Bogotá, quien fue posteriormente "ascendida" a Virreinato (Como México y Perú). Venezuela tenía una agricultura muy importante; vendía su producción a los ingleses, franceses y holandeses en forma ilegal, ya que España tenía prohibido a sus colonias comercializar con cualquier otra nación. En esa época los barcos españoles que traían vino, aceite y telas y también esclavos eran asaltados por piratas principalmente ingleses y también franceses. Uno de los más famosos fue Walter Raleigh, un inglés que era apoyado por la reina Isabel de Inglaterra, y hasta recibió el título nobiliario de "Sir" (No olvidemos que Inglaterra y España tuvieron muchos conflictos en esa época). Otro pirata bastante nefasto, el francés Nicolás Valier, después de haber incendiado a Margarita y Cumaná, llegó a Coro en 1569, de donde salieron huyendo todos los habitantes, como era natural con esos antecedentes. El cultivo de mayor importancia fue el del Cacao. A partir de 1620, y por los próximos dos siglos, fue el producto de exportación más importante de Venezuela. Para cultivarlo vinieron muchos inmigrantes de España, y en particular de las Islas Canarias. Más tarde, ante la necesidad de más gente para cultivarlo, trajeron esclavos negros de África. Los barcos que los traían, cargaban luego Cacao para llevar a México. Esto, como habíamos visto antes, era ilegal y condujo a la Corona a propiciar la creación de la Real Compañía Guipuzcoana. Compañía Guipuzcoana en La Guaira La Compañía Guipuzcoana de Caracas, fue fundada en 1728. Tenía el deber de abastecer la provincia de Caracas y de perseguir el contrabando. A cambio de eso, tenía la exclusividad comercial, es decir que nadie fuera de ellos, podía comercializar los productos de Venezuela. Como sucede siempre con los monopolios, le pagaban a los agricultores mucho menos que los contrabandistas y cobraban más por los productos que traían. El éxito de la compañía Guipuzcoana y el crecimiento del comercio del Cacao hizo que Caracas fuera tomando importancia y que se centralizara la economía de Venezuela alrededor de esta ciudad. Así, en 1777, Venezuela fue ascendida al rango de Capitanía General, con autoridad político-militar y nueve años más tarde como Audiencia de Venezuela, añadiéndole autoridad judicial y administrativa. Cacao En la época de la colonia, la sociedad venezolana era prácticamente una sociedad de castas, en donde el grupo más importante era el de los peninsulares (los nacidos en el continente español), seguidos de los criollos (hijos de españoles, pero nacidos en América), luego de los canarios, los pardos (mezcla de blancos, indios y negros) quienes constituían el grupo más grande y que se dedicaban al pequeño comercio y a las labores agrícolas y al trabajo manual y finalmente los esclavos negros y los indios. En 1721, fue creada por la real cédula del rey Felipe V, la Real y Pontificia Universidad de Caracas (hoy en día la UCV). A finales del siglo XVIII nacieron en Caracas, dos grandes Venezolanos. El primero de ellos, Simón Rodríguez (1771-1854), luchó por la educación del los niños pobres y aborígenes, pues pensaba que era la única forma de habilitarlos para ser útiles a la sociedad y también fue el maestro de Simón Bolívar y tuvo mucha influencia en su formación. El segundo de ellos, Andrés Bello (1781-1865), fue uno de los grandes humanistas de América Latina con una gran producción de poesías, estudios literarios, obras de historia y derecho. Murió en Chile en donde fue rector de la Universidad de Chile y también senador. Andrés Bello Fue en el siglo XVIII donde se empezó a gestar la independencia de Venezuela. La primera rebelión fue en 1749, cuando Juan Francisco de León, un inmigrante canario cultivador de cacao, se rebeló contra la compañía Guipuzcoana y fue aplastada por el general Felipe Ricardos, quien después fue nombrado gobernador de Caracas en 1751. La segunda rebelión, fue encabezada por José Leonardo Chirino, hijo de un esclavo negro y de una mujer libre india. Conjuntamente con varios esclavos, después de saquear varias haciendas y matar a sus dueños, intentaron tomar la ciudad de Coro, donde esperaban contar con el apoyo de ex-esclavos curazoleños. Sin embargo los vecinos de Coro se prepararon para defender la ciudad y dominaron el movimiento, con lo cual Chirino fue encarcelado y condenado a muerte por la Real Audiencia. José María España Manuel Gual Otra conspiración, inspirada en los ideales de la revolución francesa, fue la de Manuel Gual y José María España, que pretendía establecer un sistema de gobierno basado en la libertad, igualdad, propiedad y seguridad. Este movimiento era multiracial, prueba de lo cual era la bandera blanca, azul, amarilla y roja en representación de los cuatro grupos sociales que integraban la nación. Este movimiento, tenía apoyo de potencias extranjeras como Inglaterra y Francia, quienes veían con buenos ojos el debilitamiento de España. Sin embargo, la conspiración es descubierta y España es atrapado al intentar ingresar a Venezuela, es juzgado y condenado a muerte en 1799. Gual, por su parte es envenenado en Trinidad en 1800. Francisco de Miranda El último de estos movimientos, y sin duda alguno el más importante, fue el de Francisco de Miranda, considerado como el precursor de la independencia. Después de haber participado en la independencia de los Estados Unidos y de haber luchado en la revolución francesa, Miranda (el único americano que figura en el arco de triunfo de París), con el apoyo de Inglaterra y de los Estados Unidos, parte de Nueva York, en enero de 1806, en el buque Leander, con 200 hombres y dos buques más. El desembarco en la costa venezolana no pudo realizarse, por que los buques españoles que custodiaban los puertos libraron una batalla naval, en la que Miranda perdió dos de sus buques, huyendo a Trinidad. Con la ayuda del gobernador de la isla, organiza una segunda excursión que logra desembarcar el 3 de Agosto en la Vela de Coro. Sin embargo, Miranda no consigue el apoyo de los colonos, ya que muchos desconfiaban de el y hasta lo consideraban un agente inglés. Miranda abandonó el país y regresó a Inglaterra. ¿Que es el ALCA? Es un acuerdo impulsado por EEUU. Pretende asegurar la libre circulación de las mercaderías y el capital desde Alaska a Tierra del Fuego. Pretende asimismo lograr el control de las economías de los países de todo el continente. Expresado así podría creerse que el ALCA aportaría algún beneficio a nuestros pueblos. Si esto fuera cierto: ¿Por qué se negocia a espaldas del pueblo y del Parlamento? ¿Por qué se negocia en secreto con los respectivos gobiernos y representantes de las grandes empresas? Tratemos de aclarar estos puntos. ¿A quién beneficia el ALCA? En primer lugar a los Estados Unidos o más precisamente al gobierno y a los grandes grupos económicos de ese país, pero no a todo el pueblo norteamericano pues sus trabajadores y desempleados, los inmigrantes latinos, los negros pobres, los sin techo y otros sectores resultan perjudicados con este tipo de acuerdos. EEUU necesita el ALCA para solucionar sus problemas económicos y satisfacer su ambición de dominar, a cualquier precio al resto de América Latina y el Caribe, para asegurarse un mercado sin limitaciones como podrían serlo las medidas de protección de la industria y la producción nacional por parte del resto de los países. El ALCA propicia la libre circulación de mercaderías, sin aranceles, ni otras trabas aduaneras, pero no asegura la libre circulación de personas, por ejemplo de trabajadores que quieran o necesiten ir a trabajar a otros países. Por el contrario EEUU está interesado en restringir las migraciones de trabajadores. No quieren competidores en toda la región. Si se firmara el ALCA también eliminarían la competencia de los productos europeos o asiáticos. El ALCA no es un proyecto de libre comercio sino una pieza fundamental del proyecto norteamericano de dominación y saqueo de nuestros recursos naturales y humanos. Cuentan para ello con la complicidad de gobiernos corruptos y socios locales. Si se firmara el ALCA atentaría • contra la soberanía • contra los derechos y las conquistas sociales • contra la tierra y los recursos naturales • contra el medio ambiente • contra la vida de nuestros pueblos. No es un proyecto de integración, sino un intento en marcha, por culminar la anexión imperial. ¿Cómo se ha preparado el terreno para el ALCA? Es una larga historia de injusticia y dependencia, que se acentúa con la dictadura militar de 1976-83. Fue necesario el genocidio de treinta mil personas, para quebrarla resistencia de nuestro pueblo e implantar el modelo neoliberal que desde entonces padecemos. Modelo de infinitos ajustes a costa del hambre generalizado, el desempleo, la exclusión social, la penuria de viviendas, la negación del derecho a la salud, la educación y la seguridad social para millones de argentinos. Modelo de privatizaciones, mediante las cuales entregamos YPF, Aerolíneas, Gas del Estado, el servicio de agua potable, las empresas telefónicas, los ferrocarriles y subterráneos, los aeropuertos. Perdimos nuestro patrimonio sin ningún beneficio a cambio. Se instalaron represas que destruyeron el equilibrio ecológico y la biodiversidad. Miles de hectáreas fueron desmontadas para desarrollar cultivos de exportación, que utilizan agrotóxicos en gran escala. Se abrió paso la proliferación de transgénicos y semillas híbridas. La desforestación de grandes extensiones llevó a la desaparición de más del 80% del bosque nativo. Si se firma el ALCA, éstos y otros problemas se agravarán. ¿En qué se fundamenta y qué propone el ALCA? El ALCA representa un plan de apropiación de lo que producen nuestros pueblos. Busca convertirnos definitivamente en consumidores de los productos del norte y proveedores de recursos naturales y materia prima o bienes manufacturados de bajo valor agregado. Pretende imponer normas que eliminan la capacidad del control de cada país, de cada estado-nación sobre las actividades de los inversores extranjeros. Las ventajas son siempre para éstos. Los grandes problemas y desventajas, para la pequeña y mediana empresa nacional y el resto de la población. Pretende fundamentarse en los "derechos" del mercado: b.. El derecho a la mayor ganancia de los grandes capitales a costa del saqueo de las riquezas naturales y la explotación de los seres humanos. b.. Igual trato para una pequeña empresa y para una gran transnacional. Aunque todos sabemos que trato igual entre desiguales sólo puede conducir a más desigualdad e injusticia. Cualquier norma de protección a la industria y la producción agraria nacional aplicada por los países de la región podría ser considerada por las grandes empresas transnacionales como discriminatoria y éstas podrán someter a juicio a esos Estados nacionales, juicios que serían resueltos por tribunales internacionales y no en el ámbito de la justicia local. Con la supremacía del mercado, se pierden los derechos fundamentales de las personas, de los trabajadores en particular. La instalación del ALCA agudizará • La precarización y flexibilización del trabajo • La desregulación del mercado financiero • La libertad de los grandes grupos económicos de ahogar a la pequeña y mediana empresa. Todos los derechos para los grandes capitales, sin que el Estado pueda regular o establecer derechos nacionales. Los grandes capitales (inversores, monopolios) podrán chantajear -en una América Latina sin barreras aduaneras- con irse a otro lugar donde puedan pagar menores salarios y tengan más libertad para deteriorar el medio ambiente, etc., imponiendo así la generalización de los salarios más bajos y las normas más favorables para ellos. ¿Qué pasó en México y Canadá que firmaron en 1994 el TLCAN? (Tratado de Libre Comercio de América del Norte, o NAFTA según su nombre en inglés) Algunos datos solamente, aunque habría muchos más: México: después de ocho años de haberlo firmado, tiene una pobreza nunca antes vista: la mitad de la población vive en la pobreza y el 20% en la indigencia. Bajaron los salarios y aumentó la carestía. Fueron destruidos decenas de miles de puestos de trabajo, El trabajo informal abarca el 50% del empleo actual. Creció fuertemente la deuda externa y la dependencia de la economía mexicana respecto de los EE.UU. En el Estado de Guerrero se desmontaron el 40% de las selvas. Ha aumentado dolorosamente el trabajo infantil en terribles condiciones de desprotección e insalubridad. La incapacidad de poner limitaciones a la explotación de los recursos naturales renovables determina que se experimente un verdadero saqueo de los mismos. Por ej. Canadá tiene que enviar a EE.UU. el 55% de la producción total de gas, aunque en Canadá lo necesiten. Algo semejante sucede con el petróleo, tiene que enviar a EE.UU. 1,3 millones de barriles diarios, siendo que la producción de Canadá es de 2,3 millones de barriles diarios. En Estados Unidos muchos miles de trabajadores han perdido sus trabajos por el cierre y traslado de grandes empresas en búsqueda de mayores ganancias en otros lugares. ¿Afectaría nuestra vida cotidiana? Sí, y muy gravemente. Actualmente, los gobiernos suministran servicios de salud, de educación, de jubilaciones, asistencia social para gran parte de la población. No lo hacen con fines de lucro, sino en función del bien común, debiendo cuidar especialmente a quienes tienen menos recursos económicos. Para las grandes empresas todos estos servicios se convierten en una mercancía que puede dar muchas ganancias. Eso sí, atendiendo solamente a quienes pueden pagar; eso ya lo vemos hoy con la medicina prepaga, con las AFJP. Si se firmara el ALCA los gobiernos perderían la posibilidad de seguir prestando servicios gratuitos, porque las grandes empresas tendrían el derecho a competir y ganar la posibilidad de prestar esos servicios a los que puedan pagarlos. Los pobres resultarían excluidos del derecho universal a la salud y la protección social, quedando limitados a una asistencia precaria y, a veces, inalcanzable. Es más, la prestación gratuita por parte de un Estado nacional podría ser cuestionada por las empresas transnacionales como competencia desleal, y podrían querellar y llevar a juicio a dicho Estado ante tribunales supra-nacionales. La ley de patentes que ya nos perjudica, haría aún más difícil conseguir medicamentos. La salud se perjudicaría además con la proliferación de alimentos transgénicos sin ninguna posibilidad de control. En cuanto a los campesinos ya no se habla de agricultura sino de agro empresa o agro industria. La competencia de las grandes empresas acabaría con todos los medianos y pequeños productores. Lo mismo pasaría con los pequeños comercios. Recordemos lo que ha pasado en el barrio o en el pueblo cuando se ha abierto una gran supermercado, han desaparecido los pequeños comerciantes. El ALCA afectaría también los derechos de los pueblos originarios, aborígenes o indígenas, que se verían afectados en su derecho ancestral a la tierra, a los recursos naturales, al respeto a su identidad, a su cultura y a sus saberes tradicionales. Estos atropellos serían gravísimos, para ellos y para todos. En sus culturas guardan valores como el de la solidaridad, la armonía, el respeto hacia las personas y la naturaleza, el valor de la palabra, que no deben perderse sino afirmarse hacia el futuro. Los valores culturales de cada pueblo, son patrimonio de toda la humanidad. ¿Integración con soberanía o "libre comercio" con dependencia? Si se aprueba el ALCA predominará sobre todos los otros acuerdos de integración existentes hasta el momento, lo cual incluye al Mercosur. Sobre el Mercosur hay distintas opiniones, pero la mayoría está de acuerdo en que hasta ahora ha dado pocos resultados. El MERCOSUR podrá servir si se lo recrea desde una perspectiva más integral y solidaria, que no se reduzca al comercio sino también a otros aspectos económicos, sociales y culturales. Si, como tal, se orienta a la integración de América Latina y el Caribe. Consideramos imprescindible ".plantear la necesidad de una ruptura completa con el sistema de dominación actual y aceptar en su lugar el desafío de una integración y una globalización basada en los valores del respeto a la diversidad cultural y nacional de los pueblos y a la colaboración solidaria entre ellos." "Plantear no solamente la denuncia y la lucha contra el proyecto imperial que se expresa en el ALCA, la deuda externa y la creciente militarización, sino también la construcción concreta de una integración alternativa basada en el derecho de los pueblos al desarrollo así como nuevos modelos de desarrollo respetuosos del medio ambiente, basados en la equidad de género y en el respeto de los derechos humanos que sean capaces de garantizar una existencia humana digna para todos y todas en el ambiente de justicia, hermandad y paz". (Declaración de Jubileo Sur Américas. Deuda, ALCA, militarización. Los desafíos para la emancipación hemisférica. Quito, 25 de Mayo 2002). ¿Lucharemos sólo contra el ALCA? El ALCA es un eslabón más de un plan integral de dominación que incluye el mecanismo de la deuda externa, las imposiciones del FMI, el Plan Colombia y la invasión cultural. La DEUDA EXTERNA, ilegítima, inmoral y odiosa que ha sido pagada con creces es mucho más que una cuestión económica; es un tema político, un instrumento de dominación, mediante el cual más pagamos, más debemos, menos tenemos y más esclavos somos. La MILITARIZACIÓN CRECIENTE -con la expansión de bases militares extranjeras en todo el continente (inclusive en Misiones y Tierra del Fuego), los operativos militares conjuntos, con la aplicación del Plan Colombia, el Plan Andino y el Plan Puebla Panamá- es una pieza clave de este plan integral de dominación. VIDA SÍ, ALCA NO, otra integración de América es posible. Desde 1998, organizaciones sociales, políticas y culturales, nacionales y regionales; grupos ecologistas, de derechos humanos, de solidaridad; movimientos de campesinos, indígenas y mujeres; iglesias cristianas y otros grupos religiosos se han venido pronunciando contra el ALCA. Lo han hecho también el Foro Social Mundial de Porto Alegre (2001-2002), el Foro Social Mundial de Argentina (2002), la Alianza Social Continental, El Encuentro Hemisférico contra el ALCA (La Habana, 2001), Jubileo Sur Américas. Se ha lanzado una Campaña a Continental contra el ALCA y existe una Convocatoria a Jornadas de Resistencia Continental que tendrán lugar en Quito, Ecuador, del 27 de Octubre al 1º de Noviembre de 2002, con motivo de la Reunión de Ministros de Comercio que avanzará en las negociaciones para el ALCA. En todo el continente se realizan actividades de información y lucha contra el ALCA. En varios países se proyectan consultas populares para promover el rechazo al ALCA y afirmar el derecho a la vida, la soberanía, la justicia y la esperanza, tanto como la decisión de actuar en común para impedir la anexión. ¿Qué es la Alternativa Bolivariana para América Latina y El Caribe? La Alternativa Bolivariana para América Latina y El Caribe (ALBA) es una propuesta de integración diferente. Mientras el ALCA responde a los intereses del capital trasnacional y persigue la liberalización absoluta del comercio de bienes y servicios e inversiones, el ALBA pone el énfasis en la lucha contra la pobreza y la exclusión social y, por lo tanto, expresa los intereses de los pueblos latinoamericanos. El ALBA se fundamenta en la creación de mecanismos para crear ventajas cooperativas entre las naciones que permitan compensar las asimetrías existentes entre los países del hemisferio. Se basa en la cooperación de fondos compensatorios para corregir las disparidades que colocan en desventaja a los países débiles frente a las primeras potencias. Por esta razón la propuesta del ALBA le otorga prioridad a la integración latinoamericana y a la negociación en bloques sub-regionales, abriendo nuevo espacios de consulta para profundizar el conocimiento de nuestras posiciones e identificar espacios de interés común que permitan constituir alianzas estratégicas y presentar posiciones comunes en el proceso de negociación. El desafío es impedir la dispersión en las negociaciones, evitando que las naciones hermanas se desgajen y sean absorbidas por la vorágine con que viene presionándose en función de un rápido acuerdo por el ALCA. El ALBA es una propuesta para construir consensos para repensar los acuerdos de integración en función de alcanzar un desarrollo endógeno nacional y regional que erradique la pobreza, corrija las desigualdades sociales y asegure una creciente calidad de vida para los pueblos. La propuesta del ALBA se suma al despertar de la conciencia que se expresa en la emergencia de un nuevo liderazgo político, económico, social y militar en América Latina y El Caribe. Hoy más que nunca, hay que relanzar la unidad latinoamericana y caribeña. El ALBA, como propuesta bolivariana y venezolana, se suma a la lucha de los movimientos, de las organizaciones y campañas nacionales que se multiplican y articulan a lo largo y ancho de todo el continente contra el ALCA. Es, en definitiva, una manifestación de la decisión histórica de las fuerzas progresistas de Venezuela para demostrar que Otra América es Posible. ¿Cómo queda el desarrollo endógeno en el ALBA? La noción neoliberal de acceso a los mercados se limita a poner medidas para reducir el arancel y eliminar las trabas al comercio y a la inversión. Es libre comercio entendido en estos términos solo beneficia a los países de mayor grado de industrialización y desarrollo. De hecho, abundan los estudios científicos en los que se demuestra de manera irrefutable que la aplicación de las pautas actuales de la globalización y sus expresiones hemisféricas o regionales ha dado al traste con las aspiraciones de un verdadero desarrollo endógeno en cualquiera de los países del continente. Los grandes acuerdos de integración deberían quedar por el contrario supeditados a los objetivos del desarrollo endógeno. La escasa diversificación de la oferta regional hoy existente sentencia desde ya que el ALCA no podrá ser la oportunidad para alcanzar un tipo de desarrollo en que se armonice el crecimiento económico con una creciente calidad de vida y grado de bienestar para nuestros pueblos. Podrán crecer las inversiones y las exportaciones, pero si estas se basan en la industria maquiladora y la explotación masiva de la fuerza de trabajo, sin lugar a dudas que no podrá generar el efecto multiplicador sobre los encadenamientos sectoriales, no habrá un efecto multiplicador en los sectores agrícolas e industrial, ni mucho menos se podrán generar los empleos de calidad que se necesitan para derrotar la pobreza y la exclusión social. En consecuencia, urge una propuesta alternativa basada en la solidaridad. Se trata de ayudar a los países más débiles a superar las desventajas que los separan de los países más poderosos del hemisferio. Y esto no solo depende de los cambios en las condiciones de competencias imperantes, sino también de la solidaridad entre los pueblos y sus gobiernos del continente a la hora de corregir estas asimetrías. Solo así un área de libre comercio podrá ser una oportunidad para todos (una alianza ganar-ganar). La agricultura en el ALBA: mucho más que un sector productor de mercancías La exigencia de reducción de las políticas proteccionistas y de los masivos subsidios que otorgan los principales países industrializados no puede convertirse en una exigencia generalizada de liberalización de comercio de productos agrícolas. Para muchos países de América Latina y El Caribe la actividad agrícola fundamental para la supervivencia de la propia nación. Las condiciones de vida de millones de campesinos e indígenas se verían muy afectados si ocurre una inundación de bienes agrícolas importados, aún en los casos en los que no exista el subsidio. Hay que dejar en claro que la producción agrícola es mucho más que la producción de una mercancía. Es, más bien, un modo de vida. Es el fundamento básico para la preservación de opciones culturales, es una forma de ocupación del territorio, define modalidades de relación con la naturaleza, tiene que ver directamente con los temas críticos de la seguridad y la soberanía alimentaria. Por lo tanto, no puede ser tratado como cualquier otra actividad económica o cualquier producto. El Articulo 305 de la Constitución dé la República Bolivariana de Venezuela indica: “El estado promoverá la agricultura sustentable como base estratégica del desarrollo rural integral, y en consecuencia garantiza la seguridad alimentaría de la población; entendida como la disponibilidad suficiente y estable de alimentos en el ámbito nacional el acceso oportuno y permanente a estos por parte de los consumidores. La seguridad alimentaria deberá alcanzarse desarrollando y privilegiando la producción agropecuaria interna, entendiéndose como tal la proveniente de las actividades agrícola, pecuaria, pesquera y acuícola. LA producción de alimentos es de interés nacional y fundamental al desarrollo económico y social de la Nación. A tales fines el Estado dictara las medidas de orden financiero, comercial, transferencia tecnológica, tenencia de la tierra infraestructura, capacitación de mano de obra y otras que fueran necesarias para alcanzar niveles estratégicos de autoabastecimiento. Además, promoverá las acciones en el marco de la economía nacional e internacional para compensar las desventajas propias de la actividad agrícola”. Parte importante de la pobreza y la marginalidad de nuestros pueblos se concentra en la población que habita las zonas rurales que subsiste con base en la actividad agrícola o actividades alrededor de la agricultura. Esa población es finalmente la más castigada con el des-balance de partida para la negociación de la agricultura y lo seria más si se excluyen de la negociación los aspectos que más la perjudican. La seguridad alimentaria de la que gozan los países desarrollados del hemisferio, que hoy se nos niega a los países en desarrollo al querer limitar el margen de acción para nuestras políticas, es fruto de medio siglo de políticas de apoyo sistemático a la agricultura con la cual consiguen distorsión en los precios en los mercados mundiales. Si aún hoy cesaran tales apoyos, el campo de juego aún permanecería desnivelado: La infraestructura y el aparato productivo y tecnológico establecido y operado en buena parte gracias a los desembolsos de esas políticas todavía nos dejan en desventaja. Por todas estas razones, la situación sobre las negociaciones sobre la agricultura para el ALCA constituye un objeto más de preocupación de gran trascendencia para Venezuela. Para el inicio de las negociaciones en 1998, la declaración ministerial de San José estableció claramente entre los objetivos de las negociaciones para este sector importante de la producción el de “eliminar los subsidios a las exportaciones agrícolas que afectan el comercio en el hemisferio”, y el de “identificar otras prácticas que distorsionen el comercio de productos agrícolas, incluidas aquellas que tengan un efecto equivalente al de los subsidios a las exportaciones agrícolas y someterlas a una mayor disciplina” También se acordó por consenso en la misma oportunidad que “Las negociaciones se iniciarían simultáneamente en todas las áreas temáticas. El inicio, la conducción y el resultado de las negociaciones del ALCA se deberán tratar como partes de un compromiso único (single undertaking) que incluya los derechos y obligaciones mutuamente acordados” Sin embargo desde el inicio de la negociación de los textos para el proyecto de tratado, los EE. UU. Manifestaron su reticencia a negociar en el marco del ALCA los subsidios a las exportaciones de productos agrícolas y las ayudas internas que distorsionan el comercio y la producción de productos agrícolas, con inclusión de las medidas con efectos equivalentes a los subsidios a las exportaciones. Se expresa allí la doble moral de las grandes potencias que exigen a los países en vías de desarrollo renunciar al uso de las políticas públicas para promover el desarrollo de sus aparatos productivos mientras que por otro lado aplican ruinosos subsidios a favor de sus aparatos productivos. La insistencia en tal posición, a todas luces contraría los principios y objetivos pautados para emprender la conformación del ALCA, principios y objetivos que compartimos y nos alentaron a participar en la negociación. Este tema fue motivo de un gran debate en la última Reunión Ministerial celebrada en Quito, en cuya declaración finalmente todos los países reconocieron “la importancia de la agricultura para las economías de la región, cuyo tratamiento integral y no discriminatorio en las negociaciones del ALCA contribuirá a generar empleo a reducir la pobreza y favorecer la estabilidad social”, por lo cual reafirmaron “el compromiso hemisférico con la eliminación de los subsidios a las exportaciones que afectan el comercio de productos agrícolas en el Hemisferio y el desarrollo de disciplina para ser adoptadas para el tratamiento de todas las otras prácticas que distorsionan el comercio de productos agrícolas, incluyendo aquellas que tienen efectos equivalentes a los subsidios a las exportaciones agrícolas”, señalando en particular “que nuestra respectiva evaluación, por país o grupo de países, de los resultados de las negociaciones de acceso a mercados en agricultura en el ALCA dependerán del progreso que consigamos alcanzar en los otros temas que son parte de la agenda agrícola.” Este planteamiento fue ratificado de manera práctica por este Comité de Negociaciones Comerciales en su reunión de Puebla cuando instruyo al Grupo de Negociación sobre Agricultura “intensificar los debates sobre todos los temas de su agenda, en particular los referidos a los subsidios a las exportaciones y a todas las otras prácticas que distorsionan el comercio de productos agrícolas, incluyendo aquellas que tiene efectos equivalente a los subsidios a las exportaciones agrícolas, sin excepción alguna y sin prejuzgar los resultados, al tenor de los mandatos de las declaraciones de Buenos Aires y Quito” Del desarrollo de las reuniones efectuadas desde noviembre del año pasado, puede deducirse claramente la insistencia de la negativa de los Estados Unidos a comprometerse con la no reintroducción de los subsidiasen las exportaciones agrícolas, a trabajar en la regulación de las condiciones de los créditos, garantías de créditos y programas de seguro a las exportaciones agrícolas y a trabajar para la disminución y disciplinamiento de las ayudas internas a la agricultura. Entre tanto, para la negociación sobre la eliminación de los aranceles agrícolas se han establecido plazos perentorios que han obligado a muchos países a realizar un esfuerzo importante para cumplirlos. Lamentablemente los países que han cumplido con puntualidad estas entregas de oferta para demostrar su voluntad de negociar la agricultura hoy se sienten burlados ante la negativa de los Estados Unidos de eliminar los subsidios que otorgan a su agricultura en el marco del ALCA. La situación indicada muestra un gran des-balance de gran magnitud en la negociación y una perspectiva de desequilibrio para su final, de persistir el estancamiento en los centrales aspectos señalados. No es aceptable un des-balance de tal naturaleza. No es aceptable que la agricultura se circunscriba exclusivamente a la eliminación de los aranceles por parte de los países en vías de desarrollo mientras las principales potencias se niegan a eliminar los subsidios y ayudas internas. Como se sabe, los EEUU destinan centenares de miles de millones de dólares anualmente para sostener sus exportaciones y la producción de su agricultura, ocasionando fuerte distorsiones en el precio de los productos agrícolas en los mercados mundiales. Aunque se eliminen las barreras arancelarias para las exportaciones latinoamericanas, es imposible competir con esos precios subsidiados. De esa forma se impide o dificulta el acceso efectivo de los países latinoamericanos a los mercados del hemisferio. Los productos subsidiados compiten deslealmente en nuestros propios mercados internos y la ventaja que ya tienen se hace mucho mayor al eliminar nuestros aranceles. Es así como se nos quitan mercados en terceros países para los productos agrícolas que pudiéramos de otra forma exportar. Nuestros países carecen de la magnitud de los recursos financieros que disponen los países desarrollados para apoyar la agricultura; lo que tenemos son instrumentos de política para apalear los efectos perversos de las distorsiones de los precios internacionales, instrumentos que se nos solicita eliminar con las negociaciones de acceso a los mercados. Solamente el enorme contraste en el tamaño de las economías que integran el continente, nos sitúa en desventaja. Mientras el tamaño de nuestros mercados significa muy poco para la expansión de la agricultura de los países desarrollados, solo una pequeña fracción de aumento o desvió de las exportaciones hacia nuestros países significa una conmoción de precios y el derrumbe de la posibilidad de sustento para una parte importante de nuestra población. Si los países desarrollados no quieren eliminar los subsidios y las medidas de efectos equivalente y no quieren disminuir sustancialmente y disciplinar las ayudas por temor a la perdida de sus mercados en el mundo, fuera del continente y proponen hacerlo solo luego de negociarlo en el ámbito multilateral, no se nos puede pedir que nosotros les demos ahora en el hemisferio mayor acceso a nuestros mercados. Para ser equitativos no queda otro camino que también negociar el acceso a los mercados para los productos agrícolas en el mismo foro multilateral, y solo luego de que conozcamos plenamente los verdaderos alcances de lo que las potencias agrícolas del Orbe hayan acordado sobre la eliminación de sus subsidios y las medidas de efecto equivalente y sobre la disminución y disciplinamiento de sus ayudas internas, podremos con responsabilidad determinar hasta que punto podremos otorgar mayor acceso a nuestros mercados.